martes, 28 de marzo de 2017

El cierre del IES Pérez Galdós

Sobre el cierre del IES Pérez Galdós

         Me entero por la prensa de que la Consejería de Educación cerrará, a partir del próximo curso, el madrileño IES Pérez Galdós. Mi hijo cursó la ESO en ese centro hasta 2009 y durante varios años fui el presidente de su AMPA (nada heroico: poco más de cien cotizantes). Pese a que, en general, estuve muy satisfecho con el centro y sobre todo con el que fuera su director en aquel entonces, debo decir que ya en aquellos años el descenso de la matrícula en la ESO constituía un serio problema. Es posible que no fuera el caso del Bachillerato, seguramente (y admito que esta explicación pueda no ser del todo precisa) debido a la circunstancia de que la matrícula en este nivel se suele incrementar por el hecho de que no está concertado en los centros privados.

         En aquella época era chocante la caída de la matrícula, ya que en el entorno del centro se habían construido nuevas viviendas –muchas de ellas de un precio más bien elevado: la tónica de la España de la especulación inmobiliaria-. Pese a que este fue un tema que planteé tanto en conversaciones con el director como en el Consejo Escolar, nunca el centro –hasta donde sé- hizo nada para darse a conocer entre los nuevos y numerosos vecinos de estas casas. Es como si se considerase que la gente que tiene una renta media-alta –o incluso menor- no matricula a sus hijos en la pública.

         Mucho más grave, creo yo, era la situación creada por algunos profesores. Pese a que algunos grupos contaban con tan solo quince alumnos –un lujo escandinavo-, algún profesor suspendía a la mitad o más de ellos. Esto era algo que inevitablemente saltaba a la vista cuando en el Consejo Escolar se hacía una valoración general de los resultados en el instituto. La cuestión era tan llamativa que en el AMPA nos constaba que algunas familias matriculaban a su hijo en el vecino IES Cardenal Herrera Oria si intuían que a su retoño les iba a dar clase una profesora de Matemáticas de gatillo fácil para el suspenso (y, de paso, provocar el rechazo a una materia que debería ser altamente atractiva para el alumnado). No sé si cosas así pueden explicar que en algunas de las informaciones periodísticas sobre este caso se indique que tanto este instituto como el igualmente vecino IES Isaac Newton están masificados.

         Mi impresión es que el instituto ha hecho escaso esfuerzo por resultar atractivo para el entorno. ¿Cómo explicar que, según la prensa, en 2005 contara con 462 estudiantes y que hoy solo tenga 279? Y, peor aún, para el curso 2016-17 solo 24 alumnos solicitaron reserva de plaza en primero de la ESO, pese a que tiene adscritos diez colegios. Conviene tener en cuenta que algunos de estos centros, a su vez, también tienen muy pocos alumnos. El cercano Colegio Público de Infantil y Primaria Bravo Murillo (por cierto, vaya nombre para un colegio[1]: algo así como llamar Herodes a una guardería) tenía por aquel entonces grupos con tan solo seis alumnos –y, si no me equivoco, es el único del barrio con jornada continua-. Esto es lo que dice una madre sobre el centro en el singular sitio web “enfemenino”: 

Es un colegio público, tiene jornada continuada, es decir, de 9:00 a 14:00. (…) …quiero contaros que es un cole que no está masificado, en la clase de mi hija son 13 alumnos

         Aparte del descenso de matrícula, el diario digital Elconfidencial.es señala que se cierra porque no ha conseguido convertirse en un instituto bilingüe. Puede ser, pero el mismo artículo de El confidencial.es cita el caso del innovador Colegio Palomeras Bajas (en Vallecas) como ejemplo de un centro cuyo potente proyecto educativo le inmuniza contra el caso del bilingüismo.

         Lamentándolo mucho, y pese al aprecio que siento por este instituto, mi impresión es que muy posiblemente la Consejería de Educación cumpla con su misión de racionalizar el gasto público al decretar el cierre de este centro.



[1] Bravo Murillo ha pasado a la historia por decir el siguiente exabrupto: 'España no necesita hombres que sepan, sino bueyes que trabajen'

1 comentario:

  1. Aportas un dato, el excesivo número de suspensos que daban algunos profesores, que es determinante para las familias. En general los padres queremos que los hijos hagan el recorrido escolar sin tropiezos y el riesgo a un suspenso por excesiva exigencia en alguna materia puede incentivar cambios de centro y que, por el boca a boca, muchas familias de nuevos alumnos prefieran otras opciones. Sería necesario tener en cuenta otros factores aunque sean menos relevantes. (Ignoro si alguno de los centros públicos del entorno es bilingüe, etc; la falta de previsión desde el equipo directivo y la inspección para intentar revertir la tendencia a la baja cuando quizá era posible; la facilidad de la administración del PP para aplicar la cirugía en los centros públicos..)

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